Sábado, Julio 31, 2010
   
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Soveni - Sociedad Venezolana de Enfermeria en Internet

NOTICIAS CONGRESO DE ENFERMERÍA DE URGENCIAS ARAGUA 2010

Saludos a todos nuestros amigos lectores interesados en el Congreso Internacional de Enfermería de Urgencias a celebrarse el 19,20 y 21 de Agosto en el Hotel Golf Maracay de la ciudad de Maracay en el Estado Aragua en la República Bolivariana de Venezuela. Queremos informarles que ya han confirmado 6 ponentes internacionales de los siguientes países: México, Chile, Argentina, España, Cuba y el Perú, todos con especialidad en Enfermería de Emergencias, Desastres o Áreas Críticas con amplia experiencia en las diferentes temáticas de este maravilloso mundo.

El costo  del evento es de 500 Bs. Hasta el 30 de Junio del presente año, a partir del mes de Julio 600 Bs. Para los amigos estudiantes de Enfermería y estudiantes de profesiones afines, se mantiene en 500 Bs. Hasta el día de la inauguración. Si desea puede pagar en 3 partes hasta el 15 de agosto y se le mantendrá el costo de 500 Bs., tan pronto deposite comuníquese con nosotros a los teléfonos abajo indicados o a los emails descritos.

Cada taller tiene un costo de 200 Bs. El taller de Electrocardiografía incluye Almuerzo y refrigerio. Serán dictados el día 19 y 20 de Agosto. Se entregará material de apoyo en CD y carpeta de anotaciones. El cupo es de un máximo de 30 personas por cada uno, los talleres a dictar son:

Punción Intraósea “Método BIG Israelita”: Dictado por Instructores internacionales certificados, los cuales acreditarán a los participantes, dispondrán de un “Kit” para cada participante, será totalmente práctico, con una duración de 4 horas. Así mismo tendremos participación de la Fundación 171, Emergencias CEIPEM, centro nacional de formación en emergencias, como distribuidor nacional del “KIT BIG” para la República Bolivariana de Venezuela. Lugar: Salon Rio Aragua Hotel Golf Maracay Hora: 8:00 am a 12:00 pm. Este se dictará el dia Viernes 20 de Agosto

Emergencias Neurológicas: Taller a cargo de un Instructor Argentino especialista en Enfermería de Emergencias de la Ciudad de Córdoba. Acompañado de profesionales nacionales con amplia trayectoria en la enfermería Neurológica. Los temas a tratar incluyen: Manejo del Status Convulsivo, Intoxicaciones con afección Neurológica, Trauma de Cráneo, Ataque Cerebral Agudo y Hemorragia Sub-Aracnoidea. Lugar: Salon rio Aragua Hotel Golf Maracay Hora: 1:00 pm a 05:00 pm. Dia 19 de agosto

Electrocardiografía Rápida: Siempre es prioritario, saber leer un electrocardiograma en la sala de urgencias, los problemas coronarios están dentro de las 3 primeras causas de morbilidad. Este taller está pensado en enseñar rápidamente al participante en reconocer Frecuencia, ritmo, irregularidad, eje eléctrico, tamaño de las ondas, segmentos e intervalos y detectar arritmias potencialmente peligrosas. El mismo será impartido por una colega del Hospital de Clínicas de Caracas, especialista en la materia. Lugar: Anfiteatro Hora: 8:00 am a 04:00 pm. Incluye almuerzo

Soporte Vital al Paciente Politraumatizado: El paciente politraumatizado es un conjunto de problemas de órganos vitales, donde los minutos cuentan, por lo cual debe existir una priorización de las actividades e intervenciones. Los instructores tienen amplia experiencia en el campo y compartirán con nosotros sus conocimientos actualizados. Este tópico estará a cargo de un reconocido instructor de la República de Chile, especialista en Fisiopatología del Trauma. Lugar: Salón Rio Aragua Hora: 8:00 am a 12:00 pm. Dia 19 de agosto. Tendremos una estacion Prehospitalaria con Ambulancia equipada.

Reanimación Cardiopulmonar Básica: Aprenda Reanimar eficientemente a un paciente en parada Cardio-Respiratoria, con las ultimas guías internacionales. Taller teórico práctico donde se explicará los algoritmos de atención en diferentes situaciones, se enseñará a manejar la vía aérea y el uso del Desfibrilador Externo Automático, utilizado internacionalmente en diversas áreas de concentración masiva de gente. El taller estará dirigido por un conocido instructor nacional e internacional en esta temática, acompañado por un colega extranjero invitado. Lugar: Salón Cumanagoto Hora: 8:00 pm a 1:00 pm. Día 19 de agosto.

Para el día 19 de Agosto a las 7:30 pm tendremos la noche inaugural, con coctel de Bienvenida, presentación de todos nuestros ponentes, invitados y habrá una clase magistral, sobre un tema de actualidad e interés para el colectivo de enfermería. Los días 20 y 21 en pleno se desarrollarán los ciclos de conferencias con temas de actualidad y altísimo nivel, entre los cuales destacan: Manejo del Shock anafiláctico en intoxicación por mariscos, Inmovilizacion Prehospitalaria en Politrauma, registros Informatizados en urgencias, Gestión de Desastres “Un Programa para Aragua”,PIA en urgencias, Politrauma pediátrico, TCE en adulto,Procura de órganos, Fibrinolisis en el Ataque cerebral Agudo, ventilación Mecanica en urgencias, Aspectos legales en vía aérea difícil, Reanimación cardiopulmonar Asistida, taxonomía NNN en urgencias y muchos temas de interés.

Finalmente el día 21 a las 8:00 pm celebraremos la noche de despedida, un coctel ameno y armonioso compartir con todos nuestros colegas visitantes de todos los rincones del país, los invitados extranjeros y los lugareños que nos preocuparemos porque ustedes se sientan bien, estén representados en cada ponente local y deseen volver nuevamente a nuestra mágica tierra.

Para hacer sus depósitos aquí se anexan números de cuenta:

 

CUENTA CORRIENTE:
BANCO DE VENEZUELA 0102-0350-3600-0005-2524 RIF. J-29801442-3
A nombre de LUENCAST C.A.

CUENTA CORRIENTE BNC
(Banco Nacional de Crédito) 0191-0078-2721-7800-7617 RIF. J-29801442-3
A nombre de: LUENCAST C.A.

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Telefonos:

0412-673.49.91 Lcdo. Raúl Luengo

0416-960.63.19 Lcdo. Jesús Romero

0414-979.06.48 Lcdo. Jaime Castellanos

0424-184.88.00 Lcdo. Julher Rivera

Reinimar Bolivar

Secretaria del Comité Organizador

 

UN MEJOR USO DEL OXIGENO MEJORA LA SUPERVIVENCIA DE LOS BEBES PREMATUROS

Medlineplus

Randy Dotinga

Dispositivos de presión positiva continua (CPAP). Una alternativa inicial eficaz a la terapia de ventilador.

Investigaciones recientes aclaran un poco cómo utilizar mejor el oxígeno para tratar a los bebés extremadamente prematuros. Los médicos informan que niveles más elevados de oxígeno mejoran las probabilidades de supervivencia de los bebés, pero aumentan las probabilidades de que sufran de daño ocular.

Sin embargo, también señalaron que un tratamiento utilizado para ayudar a los adultos que sufren de apnea del sueño es tan eficaz como el tratamiento tradicional con ventilador para estos bebés y quizás cause menos complicaciones. El tratamiento utiliza una máquina de presión positiva continua de las vías respiratorias para introducir aire en la nariz del bebé e inflar los pulmones con suavidad.

Hasta ahora, este tratamiento "se había mostrado promisorio para tratar la dificultad respiratoria en los bebés prematuros, pero nunca se había comparado con la terapia de ventilador en este grupo de pacientes", señaló el Dr. Alan E. Guttmacher, director en funciones del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver, en un comunicado de prensa de la institución, que ayudó a financiar el estudio.

El estudio indica que el tratamiento "es una alternativa inicial eficaz a la terapia de ventilador para los bebés muy prematuros de 24 a 27 semanas de edad de la gestación", aseguró Guttmacher.

"Durante décadas, equilibrar los beneficios del suplemento de oxígeno contra los riesgos en estos bebés muy prematuros ha sido una inquietud de los médicos", señaló en el comunicado de prensa la Dra. Susan B. Shurin, directora encargada del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre. "Los resultados de este gran ensayo clínico de bebés nacidos con un peso extremadamente bajo ayudarán a tomar decisiones administrativas informadas para mejorar las probabilidades de supervivencia y reducir las complicaciones asociadas con problemas de la respiración en estos vulnerables pacientes".

Los investigadores llegaron a sus conclusiones tras estudiar a 1,316 bebés nacidos entre la semana 24 y la 27 del embarazo, en lugar de en el momento normal a las 40 semanas. Los estudios serán publicados en línea el domingo en la revista New England Journal of Medicine, para coincidir con su presentación el domingo en la conferencia internacional de la American Thoracic Society en Nueva Orleáns.

Fuente: Eunice Kennedy Shriver National Institute of Child Health and Human Development, news release, May 16, 2010

   

FELICITACIONES A TODOS LOS PROFESIONALES DE ENFERMERIA EN SU DIA

El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) ha celebrado este día desde 1965. En enero de 1974, se tomó la decisión de conmemorar  el día 12 de mayo motivado a que era la fecha  aniversario del nacimiento de Florence Nightingale, quien es ampliamente considerada como la madre de la enfermería moderna. Cada año, el CIE se prepara y festeja el Día Internacional de la Enfermera. En algunos países  Florence Nightingale ya no es vista como un modelo a seguir y se ha asignado dicha fecha a conmemorar el natalicio de enfermeras locales que han marcado trascendencia en la salud y el cuidado, citamos como ejemplo a Inglaterra, quien a través del sindicato de la salud  que agrupa a todo el conglomerado de enfermería transfirió la festividad al 21 de Mayo, fecha en la cual se conmemora el natalicio de Elizabeth Fry, una reconocida enfermera fundadora del Instituto de las Hermanas de la Enfermería, el cual se caracterizo por el trabajo humanitario con los presos ingleses, entre 1800 y 1830.

Algunos países Latinoamericanos tienen su propia historia en cuanto al cambio de fecha  considerado por el CIE. Entre 1810 y 1905 la medicina en México, y por ende la enfermería, sufrió un estancamiento a causa de grandes acontecimientos trágicos, como la invasión de Estados Unidos (1847), la invasión francesa a causa de un endeudamiento con ese país (1864) y el triunfo de la Lucha de Independencia. Una mujer religiosa a la que se calificó de la más notable enfermera de México y que se llamaba Sor Micaela Ayans, empezó una labor extraordinaria en la guerra contra los estadounidenses. Apoyada por tres compañeras, brindó cuidados a los heridos, convirtió los claustros en salas para enfermos, improvisó camas, consiguió medicinas, pidió caridad y logró crear el Hospital de San Pablo (posteriormente Hospital Juárez), donde las Hermanas de la Caridad eran parte fundamental. El 6 de Enero de 1938 motivado a la celebración del egreso de nuevas profesionales de la enfermería en el Instituto Politécnico Nacional, se realizó una convención masiva donde se aprobó celebrarlo cada año como el Día Nacional de la Enfermería.

Desde hace 54 años se conmemora en el Perú el Día de la Enfermera, esto a raíz de una decreto que expidió el Papa Pío XII el 30 de agosto de 1955, que coincidió con la celebración del Día de Santa Rosa de Lima. El 10 de setiembre de 1958, el Papa Pio XII, respondiendo al pedido de enfermeras peruanas, decreta a Santa Rosa de Lima como la patrona de las enfermeras del Perú. Con relación a la República de Argentina cada 21 de Noviembre se festeja el día Nacional de la Enfermería fecha en que se celebra el día de la Virgen de los Remedios. Actualmente existe un grupo de enfermeros que aspiran cambios sociales y están luchando por mejoras en la situación laboral de los colegas argentinos, liderizados por Lucia Domínguez y un gran equipo de profesionales con altísima capacidad profesional y fortaleza en la lucha de calle y de tribuna, al mismo han denominado “Agrupación 21 de Noviembre”, los cuales han sido atendidos por autoridades políticas quienes han recibido sus pedimentos, sin embargo también les han cerrado muchas puertas, sin que esto los desmotive o les haga perder fuerza.

En la República Bolivariana de Venezuela se celebra cada 12 de Mayo el Día Internacional del Profesional de Enfermería, motivo de orgullo y alegría en todas las regiones y estados.  Se realizan reuniones organizadas por cada colegio de enfermería local que van desde Jornadas científicas, festejos, premiaciones y la tradicional eucaristía religiosa para fortalecer la Fé y la unión entre los profesionales. Paralelamente la empresa privada desarrolla un  agasajo interno en cada clínica o centro médico que va desde un lujoso almuerzo hasta obsequios a cada enfermera (o) con las tradicionales palabras de directivos y la jefatura de enfermería. No obstante  no todo es alegría y motivo de euforia, en el ámbito gubernamental solo pequeñas organizaciones como alcaldías o gobernaciones manifiestan su júbilo y reconocimiento a este día, mediante la entrega de pergaminos o diplomas a los profesionales más destacados según listado previo entregado por los colegios organizados.

A nivel del gobierno nacional se hace alguna pequeña mención al trabajo enfermero en la asamblea nacional o mediante la intervención del ministro en una noticia del momento donde recuerda tal celebración. Como ya todos sabemos, no fuimos incluidos en el reciente aumento salarial hecho a los Médicos, Militares y Trabajadores con salario mínimo. Nuestra Federación de Colegios de Enfermería ha introducido una serie de peticiones en el contrato colectivo que se viene discutiendo desde hace varios años y no se ha obtenido una respuesta positiva por el gobierno nacional. Hoy día el salario de un profesional de enfermería es muy similar al de un trabajador sin mano calificada (Sin desconocer sus méritos, importancia para la producción en cualquier empresa y capacidades), parece no tener importancia el hecho de haber estudiado en una universidad, de aplicar el conocimiento científico en la atención del paciente y de cubrir muchas veces el trabajo médico cuando estos profesionales escasean en los hospitales.

En este sentido, sin caer en diatriba política SOVENI quiere hacerles llegar la más grande “FELICITACION” a  todos y cada uno de esos profesionales que se destacan por su labor con mística, amor, arte, desinterés y que creen en sus ideales, con la firme esperanza de que a futuro la situación económica mejoré y elevando una plegaria al todopoderoso para que las autoridades gubernamentales a las cuales les compete la revisión de nuestro contrato colectivo, tengan una luz que les permita revisar y aprobar todas las solicitudes pendientes con el reconocimiento de los retroactivos a que haya dado lugar ese retardo. Así mismo este 12 DE MAYO vamos a salir  a celebrar en tranquilidad pero con  mucho ruido, manifestándonos con escritos, entrevistas en la radio, la prensa, la televisión, escribiendo en las ventanillas de nuestros vehículos “Soy Enfermera (o) y merezco un Mejor Salario” o frases como “Que haría Nuestro Hospital sin  Enfermeras(os)”, una forma diferente de festejar, pero con un mensaje profundo de analizar.

Lcdo. Jaime Castellanos

Presidente de SOVENI

MgSc. Julher Rivera

Vicepresidente de SOVENI

Lcda. Andira García

Secretaria

Lcda. Bexi Parra

Tesorera

MgSc. Mariot Bermúdez

1er. Vocal

Lcdo. Jesús Romero

Publicidad y Mercadeo

Lcdo. Daniel Lizcano

2do. Vocal

   

INTERRUMPIR A UNA ENFERMERA AUMENTA LOS ERRORES EN LA ADMINISTRACION DE MEDICAMENTOS

Un estudio encuentra que en los hospitales, los percances aumentan junto con las distracciones.

Distraer a un piloto de avión durante el carreteo, el despegue o el aterrizaje podría llevar a un error crítico. Aparentemente, lo mismo sucede con las enfermeras que preparan y administran medicamentos a los pacientes de hospital. Un estudio reciente muestra que interrumpir a las enfermeras mientras atienden las necesidades de fármacos de los pacientes aumenta las probabilidades de error. A medida que aumenta el número de distracciones, igual sucede con el número de errores y el riesgo para la seguridad de los pacientes.

"Encontramos que mientras más interrupciones sufría una enfermera mientras administraba un medicamento a un paciente específico, mayor era el riesgo de que ocurriera un error grave", apuntó la autora principal del estudio Johanna I. Westbrook, directora de la Unidad de investigación e información en informática de la salud de la Universidad de Sídney en Australia. Por ejemplo, cuatro interrupciones en el curso de una sola administración de un fármaco duplicaba las probabilidades de que el paciente experimentara un percance importante, según el estudio, que aparece en la edición del 26 de abril de la revista Archives of Internal Medicine.

Los expertos afirman que el estudio es el primero en mostrar una relación clara entre las interrupciones y los errores con los medicamentos. "Brinda evidencia importante para identificar los factores y circunstancias que contribuyen y pueden llevar a un error con los medicamentos", comentó Carol Keohane, directora de programa del Centro de excelencia para la investigación y práctica de la seguridad del paciente del Hospital Brigham and Women's de Boston.

"Los pacientes y familiares no comprenden que es peligroso interrumpir a las enfermeras mientras trabajan para la seguridad del paciente", añadió Linda Flynn, profesora asociada de la Facultad de enfermería de la Universidad de Maryland en Baltimore. "He visto a mis propios familiares interrumpir a la enfermera mientras está frente a un carrito lleno de medicamentos para pedirle otra toalla o alguna otra cosa inadecuada". Julie Kliger, directora de programa del Programa de liderazgo integrado en enfermería de la Universidad de California en San Francisco, señaló que administrar medicamentos se ha vuelto tan rutinario que todo el que tiene algo que ver (las enfermeras, los trabajadores de atención de salud, los pacientes y las familias) se han vuelto displicentes.

"Necesitamos ver esto bajo otra perspectiva, o sea, que se trata de una función importante y crítica", apuntó Kliger. "Necesitamos darle el respeto que merece debido a su alto volumen, alto riesgo y, si no lo hacemos bien, daño al paciente y costo en dinero". Varios estudios han revelado que alrededor de la tercera parte de los errores nocivos con los medicamentos ocurre durante la administración del fármaco. Pero antes de este estudio, había pocos datos, o ninguno, sobre el papel de las interrupciones.

Para el estudio, los investigadores observaron a 98 enfermeras preparar y administrar 4,271 medicamentos para 720 pacientes de dos hospitales académicos de Sídney entre septiembre de 2006 y marzo de 2008. Usando computadoras de mano, los observadores registraron los procedimientos de enfermería durante la administración del medicamento, los detalles del medicamento administrado y el número de interrupciones al proceso.

El software permitió recolectar datos sobre varios medicamentos y pacientes mientras las enfermeras preparaban y administraban medicamentos, y visitaban a los pacientes durante una ronda de fármacos. Los errores se clasificaron como "fallas del procedimiento", como no leer la etiqueta del medicamento, o "errores clínicos", como administrar el medicamento o la dosis erróneos.

Apenas una de cinco administraciones de fármacos (19.8 por ciento) estaba completamente libre de errores, según encontró el estudio. Las interrupciones ocurrieron en más de la mitad (53.1 por ciento) de todas las administraciones y cada interrupción se relacionó con un aumento del 12.1 por ciento, en promedio, de las fallas de procedimiento, y de 12.7 por ciento en los errores clínicos.

La mayoría de los errores (79.3 por ciento) fueron menores y tuvieron poco o ningún impacto sobre los pacientes, según el estudio. Sin embargo, 115 errores (2.7 por ciento) se consideraron importantes y todos fueron errores clínicos. No verificar la identificación del paciente contra su tabla de medicamentos y administrar medicamentos en el momento erróneo fueron los problemas de procedimiento y clínicos más comunes, respectivamente, según se informó en el estudio.

En un editorial acompañante, Kliger describió un remedio potencial, una "hora protegida" durante la cual las enfermeras se enfocarían en la administración de medicamentos sin tener que hacer cosas como contestar el teléfono o a llamadas por megafonía. Kliger dijo que la idea se basa en la regla de la "cabina estéril" de la Administración Federal de Aviación de EE. UU. Esa regla, según el Sistema de Reportes de Seguridad de Aviación, prohíbe las actividades y conversaciones no esenciales con el personal de vuelo durante el carreteo, el despegue, el aterrizaje, y todas las operaciones de vuelo por debajo de los 10,000 pies (poco más de 3,000 metros), excepto cuando peligre la operación segura de la nave.

De forma parecida, en la enfermería, no todas las interrupciones son malas, añadió Westbrook. "Si le están dando un fármaco y no sabe para qué, o no está seguro, debe interrumpir y preguntarle a la enfermera", aconsejó.

Fuente:

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_98103.html

   

IMPLICACIONES CLINICAS DEL SIGNO DE CINTURON DE SEGURIDAD EN EL TRAUMATISMO CERRADO

Dres. Sharma OP, Oswanski MF, Kaminski BP, Issa NM, Duffy B, Stringfellow K, Lauer SK, Stombaugh HA


Am Surg 2009; 75(9): 822-827

Introducción

El cinturón de seguridad reduce la morbilidad y la mortalidad en los accidentes con vehículos de motor (AVM) [1] y las campañas públicas de seguridad en las últimas 3 décadas han incrementado el uso nacional del cinturón, desde menos del 35% en 1975 al 82% en 2007 [2]. No obstante, el uso del cinturón de seguridad acarrea el potencial para patrones específicos de lesiones regionales [3-6]. En 1951, Teare fue el primero en reportar las lesiones relacionadas con el uso del cinturón de seguridad provocadas por la flexión forzada del torso o por un impacto súbito, en los accidentes con aeroplanos [7]. Casos de complejas lesiones por el cinturón de seguridad fueron reportados prontamente después de la introducción de los mismos en los automóviles a mediados de la década de 1950. Garret y Braunstein acuñaron el término “síndrome del cinturón de seguridad” en 1961 para los pacientes con contusiones en la pared abdominal, lesiones intraabdominales y fracturas de la columna lumbar y pelvis [8]. La posibilidad de fracturas también se asocia frecuentemente con la lesiones relacionadas con el cinturón de seguridad [5,9-11].

El signo del cinturón de seguridad (SCS) es definido como una contusión, hematoma o equimosis en el abdomen, tórax o cuello, correspondiente al sitio de sujeción [8]. El SCS fue visto en el 12% de las víctimas de 117 AVM en un estudio prospectivo de Chandler y col., en 1997 [12]. En otro reporte retrospectivo, el SCS fue observado en el 61% de los 99 pacientes con sujeción que presentaban lesiones abdominales [13]. Allen y col., reportaron lesiones en vísceras huecas (LVH) en cerca del 1% de todos los pacientes con traumatismo cerrado pero en el 10% de los pacientes con SCS [14]. Otros estudios han corroborado resultados similares [6,15]. El presente trabajo fue llevado a cabo para evaluar la incidencia del SCS y la lesiones regionales asociadas, entre los pacientes lesionados en AVM que fueron tratados en un centro de trauma de Nivel 1.

Pacientes y métodos

El protocolo de este estudio fue aprobado por el Comité de Revisión Institucional para evaluar prospectivamente todos los pacientes de trauma desde 2002 a 2003 con mecanismo de lesión por AVM en búsqueda del SCS. Todos los pacientes con SCS fueron admitidos en el centro de trauma de Nivel 1 para observación, investigación y tratamiento. El uso de sujeción por parte de los pacientes fue documentado después de revisar los registros prehospitalarios, de entrevistar a los paramédicos y otros profesionales médicos que transportaron a los pacientes, entrevistas con el personal policial y evidencia física. El SCS fue confirmado con la presencia de contusión, hematoma o equimosis en el abdomen, tórax o cuello, correspondiente al sitio de sujeción al vehículo automotor. Los investigadores efectuaron un análisis detallado del registro de trauma, incluyendo el número total de admisiones, admisiones por traumatismo cerrado y todos los pacientes con AVM en las siguientes cohortes: 1) pacientes con sujeción con o sin SCS; 2) pacientes sin sujeción y 3) pacientes con desconocimiento del uso de sujeción. Los pacientes con sujeción fueron analizados por edad (niños menores de 16 años y adultos de 16 o más años). Los investigadores recolectaron puntos de referencia para todos los pacientes, incluyendo Injury Severity Score (ISS), Revised Trauma Score (RTS), Glasgow Coma Scale (GCS) y duración de la estadía. Las lesiones fueron categorizadas como menores si el ISS era de 2 o menos. Las lesiones regionales fueron evaluadas para cabeza, tórax, abdomen, columna y extremidades. Las LVH incluyeron el trauma cerrado intestinal y mesentérico (TCIM) y las lesiones de la vejiga. Los pacientes con lesiones menores fueron excluidos del análisis de las lesiones regionales.

Los investigadores analizaron los datos utilizando el registro de trauma TraumaBase®. Se usaron estadísticas descriptivas para detallar la muestra. Los análisis estuvieron basados en todas las respuestas, utilizando X2, media, geomedia, desvío estándar, puntajes W y M y pruebas t para examinar la relación entre las variables (P < 0,05 estadísticamente significativa ± 3%).


Resultados

Durante el período en estudio, 2.480 pacientes fueron admitidos en el servicio de trauma; 96% (2.371 de 2.480) presentaron traumatismo cerrado. La etiología más común del trauma cerrado fueron las caídas (44% [1.035 de 2.371]), seguida por los AVM (27% [641 de 2.371]), asaltos (6% [137 de 2.371]), accidentes con motocicletas (4% [84 de 2.371]), y lesiones a peatones [4% [84 de 2.371]).

De los pacientes lesionados en AVM, 55% (351 de 641) habían tenido sujeción, 27% (174 de 641) no la tenían y en 18% (176 de 641) se desconocía. La edad media de la muestra en estudio fue de 36,01 ± 22,7 años en los que tenían sujeción y 28,36 ± 18,03 en los sin sujeción (P = 0,02). Los pacientes sin sujeción estuvieron más severamente lesionados, con un ISS más alto (11,33 vs 7,62), mayor mortalidad (5,7 vs 1,1%), puntajes de GCS más bajos (13,79 vs 14,46 y menor RTS (7,39 vs 7,71) en comparación con los que tenían sujeción (P ? 0,05). Los pacientes sin sujeción tuvieron más fracturas de costillas, hemoneumotórax y lesiones en cabeza y extremidades.

El SCS se observó en el 21% (72 de 351) de los pacientes con sujeción conocida y en el 11% (72 de 641) de todas los pacientes lesionados en AVM. Los pacientes con SCS tuvieron RTS más altos (7,78 vs 7,70) y puntajes GCS (14,2 vs 14,4) más bajos, en comparación con los pacientes con sujeción pero sin SCS (P ? 0,005). Otros parámetros fueron similares pero no estadísticamente significativos (ISS 9,82 vs 7,08, duración de la estadía 4,7 vs 3,9 y mortalidad 1,4 vs 1,1%; P ³ 0,05).

Hubo una mayor incidencia de trauma torácico y abdominal en los pacientes con SCS. La LVH fue 7,7 veces más alta (8,3% [6 de 72]) en los pacientes con SCS en comparación con 1,07% de LVH (3 de 279) en pacientes sin SCS (P < 0,05). El TCIM fue 9,8 veces mayor (6,9% [5 de 70] vs 0,7% [2 de 279], P = 0,03). El trauma sobre órganos sólidos fue 5,7 veces mayor (17 vs 3%, P = 0,006). Las lesiones esplénicas fueron 25 veces mayores en los pacientes con SCS (9,7% [7 de 72] vs 0,4% [1 de 279], P < 0,05) y las lesiones hepáticas fueron 3,1 veces mayores (5,6% [4 de 72] vs 1,8% [5 de 279], P < 0,05). Las fracturas de costillas fueron 2,4 veces mayores, con un 26% (19 de 72) en los pacientes con SCS versus 11% (32 de 279) de la cohorte (P = 0,02). Tres fracturas de Chance fueron diagnosticadas exclusivamente en los pacientes con SCS positivo, incluyendo dos conductores de 19 años de edad con sujeción (sin LVH ni trauma de órganos sólidos) y un niño de 4 años ocupante de asiento trasero con el cinturón inapropiadamente aplicado (con lesión esplénica asociada). Los pacientes pediátricos tuvieron más LVH (18 vs 6,5%), menos lesiones de órganos sólidos (9 vs 18%) y menos fracturas de costillas (9 vs 18%), cuando se los comparó con los pacientes adultos (P < 0,05).

Las lesiones menores fueron observadas en el 22% (16 de 72) de los pacientes con SCS y en el 30% (85 de 279) de los pacientes sin SCS. Excluyendo los pacientes con lesiones menores, las lesiones fueron más significativas en el restante 78% (56 de 72) de los pacientes con SCS y en el 70% (194 de 279) de los pacientes sin SCS.

Hubo 19 conductores con tres (6%) LVH, seis (12%) traumas de órganos sólidos y 22 (45%) lesiones torácicas (14 [29%] fracturas costales). Los restantes 23 pacientes con SCS fueron pasajeros con tres (13%) LVH, seis (26%) traumas de órganos sólidos y 11 (48%) lesiones torácicas (cinco [22%} fracturas costales). Los pasajeros tuvieron una más alta incidencia de LVH y de trauma de órganos sólidos que los conductores (13 y 26% vs 6 y 12%, respectivamente, P < 0,05).

Los pacientes con SCS tuvieron 64 lesiones subyacentes con 0,9 injurias por paciente (64 de 72). Muchos pacientes tuvieron más de una lesión en una región anatómica. Las lesiones subyacentes fueron vistas en 34 pacientes (47% [34 de 72]). Hubo 29 lesiones intraabdominales identificadas en 43% (29 de 67) de los pacientes con SCS abdominal. Veinticinco lesiones torácicas subyacentes fueron diagnosticadas en 57% (25 de 44) de los pacientes con SCS torácico. Comparado con los pacientes con SCS, 279 pacientes con sujeción sin SCS tuvieron 39 (14%) lesiones intraabdominales y 32 (11%) torácicas (P < 0,05).

Discusión

Los AVM son la causa principal de muerte y discapacidad en los Estados Unidos, resultando en 2.661.379 lesiones [16] con 37.248 muertes [17] en 2007. Los cinturones de seguridad son el medio más efectivo de prevenir la muerte en los AVM. En el año 2000, Kahane [18] reportó que los cinturones de seguridad fueron 45% efectivos en la prevención de la muerte en los pasajeros de automóviles y 60% efectivos en prevenir la muerte en los camiones livianos. El 66% de los pacientes con uso conocido del cinturón de seguridad tuvieron sujeción en el presente reporte, comparado con el promedio nacional de 81% [1]. Los pacientes sin sujeción tuvieron mortalidad más alta, 5,7% en oposición al 1,1% (P < 0,05) en este reporte; la mortalidad en los pacientes con sujeción permaneció igual en presencia o ausencia de SCS (1,4% vs 1,1%, P > 0.05).

El presente reporte concordó con los bien documentados beneficios protectores del uso del cinturón de seguridad. Los pacientes que tenían sujeción en este reporte tuvieron ligeramente más edad, con ISS, LVH, trauma de órganos sólidos mayores y menor mortalidad, en comparación con los pacientes sin sujeción; estos hallazgos fueron similares a aquellos reportados por otros investigadores en las últimas 3 décadas [19-21].

Chandler y col. [12], reportaron el SCS en 12,5% de los adultos lesionados en AVM comparado con 11,3% en el actual reporte (incluyendo 20,5% de pacientes con uso conocido de sujeción). Un estudio prospectivo de Velmahos y col. [22], detectó el SCS en 11,8% de todos los pacientes en los AVM y 18,8% de los pacientes con uso conocido del cinturón de seguridad. En un reciente análisis de la base de datos de Partners of Child Passenger Safety [23], el hematoma abdominal fue observado en 1,3% de los pacientes lesionados en AVM con trauma abdominal significativo en el 15,7%; el SCS fue observado en 3% de los pacientes con traumatismo cerrado de abdomen en el presente reporte. Allen y col. [14], encontraron equimosis de la pared abdominal (EPA) en 3,5% de los pacientes con traumatismo abdominal cerrado. La incidencia de EPA en relación con el SCS no fue analizada en el presente estudio, pero el trauma abdominal fue visto en el 20,6% de las víctimas de AVM, independientemente del hematoma o SCS abdominal.

Las lesiones abdominales fueron detectadas en el 23% de los pacientes con SCS y en el 3% de los pacientes sin el SCS en un reporte [22]. Los pacientes con SCS en la presente serie tuvieron más lesiones torácicas (46 vs 23%) y abdominales (39 vs 14%) que los pacientes sin SCS (P < 0,05). Los pacientes con SCS tuvieron más LVH (8,3 vs 1,07%, PP = 0,02) y trauma de órganos sólidos (17 vs 3%, P = 0,006), con una incidencia más alta de lesiones esplénicas y hepáticas. Las LVH (incluyendo TCIM y lesiones vesicales) fueron 7,7 veces y el TCIM 9,8 veces mayores (6,9 vs 0,7%, P = 0,03) en los pacientes con SCS. El 67% de los pacientes con LVH tenían SCS en un reporte (54% en niños y 70% en adultos) [14], comparado con una tasa de incidencia del 61% en una publicación previa de este centro de trauma [6]. Fakhry y col., reportaron recientemente que los pacientes con SCS tenían un riesgo 2,4 veces mayor de lesión del intestino delgado, pero el riesgo absoluto fue bajo (menos del 5%) [16]. El TCIM fue diagnosticado en el 21% de los pacientes con SCS y 11% de los pacientes con EPA [12,14], mientras que el TCIM fue visto en el 84% de los pacientes con SCS en un reporte previo [24]. £ 0,.05), fracturas costales (26 vs 11%,

En el reporte actual, los pacientes con SCS tuvieron una incidencia 5,1 veces mayor de trauma de órganos sólidos (P = 0,006). El trauma esplénico fue 24 veces mayor (9,7 vs 0,4%) y las lesiones hepáticas 3,1 veces mayores (5,6 vs 1,8%, P < 0,05). Las fracturas costales fueron 2,4 veces más altas (P = 0,02). Los pacientes tuvieron más lesiones hepáticas que esplénicas (21 vs 13%) en un estudio [25].

Los niños con SCS tuvieron una incidencia más alta de LVH (18 vs 6,5%) pero menos lesiones de órganos sólidos (9 vs 18%) y de fracturas costales (9 vs 18%) que los adultos con SCS. Allen y col., reportaron un 13,5% de incidencia de LVH en niños en comparación con 10,5% en adultos con EPA [14]. En otro reporte reciente [10], 48% de los niños con SCS tuvieron una laparoscopía y/o laparotomía. Sivit y col. [25], reportaron lesiones intraabdominales en el 64% de los niños con SCS más lesiones de órganos sólidos que LVH (28 vs 23%).

El mecanismo más común de lesión relacionada con AVM se asoció con la colocación del cinturón de seguridad directamente sobre los órganos subyacentes. El impacto del emplazamiento del cinturón de seguridad sobre el abdomen superior y el tórax resulta en fracturas costales, contusión pulmonar y lesiones intestinales, hepáticas y esplénicas [26]. Estos hallazgos son aparentes en el presente reporte; 47% (34 de 72) de los pacientes tuvieron lesiones subyacentes.

Las fracturas de Chance fueron observadas en 4,2% de los pacientes en la presente serie, comparado con 2 a 3% en algunos reportes [6,15] y una incidencia mucho mayor (11 a 18%) en otros estudios [10,14,25]. No hubo LVH identificada en los pacientes con fractura de Chance en este reporte, aunque un paciente tenia un trauma esplénico concomitante. Otros investigadores han encontrado una incidencia del 18 al 63% de LVH en pacientes con fractura de Chance [14,27-29].

Aunque la presencia o ausencia del SCS fue documentada al arribo del paciente en el centro de trauma donde se desempeñan los autores de este trabajo, la naturaleza retrospectiva del análisis de este registro de trauma tiene sus limitaciones.

Los pacientes con SCS requieren hospitalización para observación estrecha aún si la TC es normal [12]. Los hallazgos de TC pueden ser sutiles, inespecíficos y engañosos, justificando un escrutinio adicional en los casos de SCS [6]. Fakhry y col., reportaron TC normales en el 13% de los pacientes con perforación del intestino delgado [15]. Para la identificación de lesiones ocultas en los pacientes de trauma con SCS es de importancia fundamental sospechar, observar, identificar y tratar un espectro de serias lesiones asociadas con el uso de sujeción en un AVM.

Conclusiones

El signo del cinturón de seguridad se asocia con una incidencia más alta de LVH, trauma de órgano sólido y fractura costal. En el presente estudio, las LVH fueron más comunes en niños, mientras que las lesiones de órganos sólidos y las fracturas costales fueron observadas más frecuentemente en los adultos con SCS. Las fracturas de Chance fueron vistas exclusivamente en pacientes con SCS. El 47% de los pacientes tuvo lesiones por debajo del cinturón de seguridad. Se debe descartar una miríada de lesiones subyacentes relacionadas con el SCS mediante el uso de un conjunto diverso de modalidades diagnósticas y estrecha observación.

Comentario y resumen objetivo: Dr. Rodolfo D. Altrudi

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Fuente: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=62819&uid=356323


   

USAN CELULAS MADRE EN TRANSPLANTE DE TRAQUEA

Londres, EFE - Un británico de diez años se ha convertido en el primer niño en recibir un trasplante de tráquea en el que se utilizaron células madre del propio paciente para reducir las posibilidades de rechazo sin necesidad de inmunosupresores.

Antes del trasplante, que tuvo lugar durante nueve horas en el hospital Great Ormond Street de Londres, los médicos extrajeron células madre de la médula ósea del paciente para cultivarlas junto a la tráquea de un donante.

Los médicos redujeron la tráquea a su pura estructura de colágeno para inyectar luego en ella esas células troncales que los médicos confían en que se transformen en células especializadas que conformen el interior y el exterior de la nueva tráquea.

El pequeño padecía una enfermedad conocida como estenosis traqueal congénita, que se caracteriza por un estrechamiento de las vías respiratorias.

El paciente había sido sometido a varias operaciones para ensanchar ese órgano, pero en noviembre sufrió complicaciones tras el desgaste de una cánula (stent) que servía para abrir su tráquea y el trasplante se convirtió en la mejor alternativa.

Hace dos años la colombiana Claudia Castillo se convirtió en la primera persona del mundo en recibir una tráquea que había sido cultivada previamente con células madre de su médula espinal.

Ahora, Castillo, que fue operada en el Hospital Clínico de Barcelona, lleva una "vida normal" ya que no necesita tomar los habituales fármacos inmunosupresores que se suministran a los pacientes que han recibido algún trasplante, para evitar que su cuerpo rechace el órgano.

El experto en medicina regenerativa de la Universidad de Londres Martin Birchall, que colaboró en ambos trasplantes, afirmó que esta técnica permitirá que se generalice el uso de células madre en los trasplantes de órganos más allá de los hospitales especializados.

Sin embargo, añadió que serán necesarios más ensayos clínicos para poder emplear este tipo de cirugía en el trasplante de otros órganos como el esófago.

   

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