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¿Cuándo hacer transfusiones de glóbulos rojos? Las nuevas recomendaciones basadas en la calidad de la evidencia y en los beneficios y riesgos de las transfusiones emitidas por la American Association of Blood Banks.
Dres. Jeffrey L. Carson, Breanda J. Grossman
Ann Intern Med E-431 March 26, 2012,
En los Estados Unidos se transfunden anualmente aproximadamente 15 millones de unidades de glóbulos rojos (GR) y unos 85 millones se transfunden cada año en todo el mundo. Aunque hay muchas razones diferentes posibles para las prácticas de transfusión de GR existentes en todo el mundo; una de ellas puede ser la limitada evidencia de alta calidad de los beneficios y riesgos de las transfusiones de GR.
Más comúnmente, para decidir cuándo transfundir, los médicos utilizan la concentración de hemoglobina. Sin embargo, la mayoría de las guías enfatizan que la transfusión debe basarse en los síntomas de la anemia y no solo en la concentración de hemoglobina. Los lineamientos previos han identificado a los pacientes con enfermedad arterial coronaria como un subgrupo importante que puede requerir un tratamiento diferente. La liberación de oxígeno de los GR al corazón es fundamental y puede estar reducida por la obstrucción de las arterias coronarias o la anemia. Los estudios en animales y seres humanos indican un mayor riesgo de muerte y complicaciones asociadas a la anemia en presencia de enfermedad arterial coronaria. Por lo tanto, existe preocupación por la falta de indicación de transfusión de GR para los pacientes con enfermedad cardiovascular isquémica.
Un manejo óptimo debe incluir la administración de suficientes GR para maximizar los resultados clínicos y evitar las transfusiones innecesarias que aumentan los costos y exponen a los pacientes a posibles riesgos infecciosos o no infecciosos. Debido a que no hay ninguna razón para transfundir GR a menos que mejore los resultados, es preferible una estrategia de transfusión liberal (el uso de umbrales de hemoglobina más elevados), siempre que la evidencia apoye su superioridad sobre una estrategia de transfusión restrictiva (uso de umbrales de hemoglobina inferiores).Por lo tanto, la transfusión restrictiva sería preferible si la evidencia confiable demuestra que no es inferior ni superior a la transfusión liberal.
Muchos estudios pequeños han abordado la cuestión de la utilización óptima de transfusiones de GR. Dos revisiones de la base de datos Cochrane, incluyendo una actualización de 2010, que incluyeron todos los ensayos publicados disponibles hasta agosto de 2009, han resumido los datos. Recientemente, otros 2 estudios han informado que hubo una expansión del 30% del número de pacientes incluidos en la base de pruebas de los ensayos de transfusión... Por lo tanto, es oportuno volver a examinar los datos y proporcionar orientación a la comunidad médica.
Métodos
Estas recomendaciones están basadas en una revisión sistemática de la literatura, de ensayos clínicos que evalúan los umbrales de transfusión. Se realizó una búsqueda a partir de 1950 hasta febrero de 2011 sin restricciones idiomáticas. Se examinó la proporción de pacientes que recibieron transfusiones de GR y el número de unidades de GR transfundidas con el fin de describir el efecto de las estrategias de transfusión restrictiva de GR. Para determinar las consecuencias clínicas de las estrategias restrictiva de transfusión se analizaron la mortalidad total, el infarto de miocardio no fatal, los eventos cardiacos, el edema pulmonar, el accidente cerebrovascular, la tromboembolia, la insuficiencia renal, la infección, la hemorragia, la confusión mental, la recuperación funcional y la duración de la estancia hospitalaria.
Recomendaciones clínicas
Pregunta 1
Para transfundir GR a los pacientes hospitalizados, hemodinámicamente estables, ¿hay que tener en cuenta la concentración de hemoglobina?
Recomendaciones
La AABB recomienda adoptar una estrategia restrictiva de transfusión. En los pacientes adultos y pediátricos internados en unidades de terapia intensiva (UTI), la transfusión debe ser considerada ante concentraciones de hemoglobina ?7 g/dL. En los pacientes en período postoperatorio, la transfusión debe ser considerada ante una concentración de hemoglobina ?8 g/dl, o de síntomas (precordialgia, hipotensión ortostática o taquicardia que no responde a la reanimación con líquidos, o insuficiencia cardíaca congestiva). Calidad de la evidencia: elevada, fuerza de la recomendación: fuerte.
Justificación de la recomendación
Esta recomendación se basa en la evidencia de que la transfusión restrictiva es segura y se asocia con menor uso de sangre. Aunque los desencadenantes de la transfusión difieren entre los ensayos, no hay resultados a favor de la estrategia liberal, de hecho, los 3 ensayos más grandes demostraron de manera concluyente la falta de beneficio de la transfusión liberal. Por lo tanto, es poco probable que se haya perdido un efecto beneficioso de la transfusión liberal. La elección que hicieron los autores de los factores desencadenantes de la hemoglobina específicos se basa en los resultados de ensayos individuales. La recomendación de 7 g/dl para los pacientes adultos y pediátricos internados en UTI se basa en los ensayos TRICC (Transfusion Requirements in Critical Care) y TRIPICU (Transfusion Strategies for Patients in Pediatric Intensive Care Units), en los que para el grupo de transfusión restrictiva se utilizó el nivel de hemoglobina de 7 g/dL. La recomendación de 8 g/dL de hemoglobina o la presencia de síntomas en los pacientes postoperatorios se basa en los resultados del estudio FOCUS (Transfusion Trigger Trial for Functional Outcomes in Cardiovascular Patients Undergoing Surgical Hip Fracture Repair). La estrategia restrictiva en este ensayo permite la transfusión ante concentraciones postoperatorias de hemoglobina <8g/dL o si el paciente tuviera síntomas definidos como precordialgia sospechosa de ser de origen cardiaco, hipotensión ortostática o taquicardia que no responde a la reanimación con líquidos, o síntomas de insuficiencia cardíaca congestiva. El panel cree que estas recomendaciones probablemente podrían aplicarse a la mayoría de los pacientes postquirúrgicos y con enfermedades médicas, excepto aquellos con síndrome coronario agudo. También se recomienda la transfusión restrictiva a los pacientes que reciben predepósito autólogo de GR.
Todavía no se ha evaluado en forma directa si tanto los pacientes quirúrgicos como médicos no internados en UTI podrían tolerar concentraciones de hemoglobina de 7 g/dL como lo hacen los pacientes de UTI. Por otra parte, estas recomendaciones no se refieren a las transfusiones preoperatorias porque esta decisión también debe tener en cuenta la pérdida de sangre esperada asociada al procedimiento quirúrgico.
Pregunta 2
En los pacientes hospitalizados hemodinámicamente estables con enfermedad cardiovascular preexistente, ¿cuál es la concentración de hemoglobina a tener en cuenta parra tomar la decisión de transfundir GR?
Recomendaciones
La AABB sugiere adoptar una estrategia restrictiva de transfusión, la cual debe ser considerada ante una concentración de hemoglobina ?8 g/dl, o en presencia de síntomas (precordialgia, hipotensión ortostática o taquicardia que no responde a la reanimación con líquidos, o insuficiencia cardíaca congestiva). Calidad de la evidencia: moderada; fuerza de la recomendación: débil.
Justificación de las recomendaciones
El panel recomienda que los médicos deberían considerar la posibilidad de transfusión cuando la concentración de hemoglobina sea <8 g/dL o cuando hay síntomas, porque se comprobó que la mortalidad general no se vio afectada y se utilizó menor número de transfusiones de GR con reducción de costos y riesgos de efectos adversos de la transfusión. Sin embargo, hubo cierta duda sobre el riesgo de infarto de miocardio perioperatorio asociado a la estrategia restrictiva de transfusión. Hubo una heterogeneidad moderada entre los resultados de los 2 ensayos más importantes, los que no fueron lo suficientemente grandes como para definir con precisión los riesgos y los beneficios de la transfusión en este contexto.
Pregunta 3
En los pacientes hospitalizados hemodinámicamente estables con síndrome coronario agudo, ¿hay que tener en cuenta la concentración de hemoglobina para transfundir GR?
Recomendaciones
La AABB no puede recomendar a favor o en contra de un umbral de transfusión liberal o restrictivo de GR. Se necesitan más investigaciones para determinar el umbral óptimo. Calidad de la evidencia: muy bajo; fuerza de la recomendación: incierto.
Justificación de la recomendación
Debido a la falta de datos clínicos de ensayos aleatorizados y controlados no se brindan recomendaciones sobre el umbral de hemoglobina adecuado para la transfusión de pacientes con síndrome coronario agudo. El panel reconoció la existencia de estudios de observación de pacientes con síndrome coronario agudo, pero, a causa de los factores de error no controlados se cree que la evidencia de este tipo de estudios es insuficiente para apoyar recomendaciones claras. El panel recomendó la realización de 1 o más ensayos clínicos para informar a los médicos cuándo deben ser transfundidos los pacientes con síndrome coronario agudo.
Pregunta 4
En los pacientes hospitalizados hemodinámicamente estables, ¿la transfusión debe guiarse por los síntomas en lugar de guiarse por la concentración de hemoglobina?
Recomendaciones
La AABB sugiere que las decisiones de transfusión deben estar guiadas tanto por los síntomas como por la concentración de hemoglobina. Calidad de la evidencia: baja, la fuerza de la recomendación: débil.
Justificación de la recomendación
El criterio convencional, basado en el razonamiento fisiológico, indica que los pacientes con síntomas se benefician con la transfusión de GR. Sin embargo, hay pocos datos de ensayos que aborden esta cuestión. En el ensayo FOCUS, los pacientes del grupo de transfusión restrictiva, los cuales podían recibir transfusiones si tenían síntomas, no tuvieron peores resultados en términos de mortalidad a los 30 días o funcionalidad que los que recibieron transfusiones con un umbral de hemoglobina de 10 g/dl . Aunque los pacientes con síntomas no requirieron transfusiones, con la falta de transfusión se prevé un aumento de los eventos adversos en el grupo restrictivo. Por lo tanto, los resultados de este estudio apoyan la idea de que la transfusión de los pacientes con concentraciones de hemoglobina ?8 g/dL debe guiarse por los síntomas y no por un umbral más elevado.
Debido a que en el ensayo FOCUS se permitió la transfusión a pacientes con una concentración de hemoglobina <8 g/dL, no se pueden hacer recomendaciones sobre el uso de los síntomas para guiar la decisión de transfundir por debajo de este umbral.
Un ensayo óptimo sería comparar a los pacientes que reciben transfusiones según la concentración de hemoglobina con aquellos que recibieron transfusiones solo por los síntomas. El panel cree que a pesar de que dicho ensayo sería muy útil, es probable que requiera que los médicos investiguen a ciegas de las concentraciones de hemoglobina, lo que plantea problemas de viabilidad. Por otra parte, es probable que haya una falta de consenso clínico sobre la transfusión en pacientes sintomáticos. Por lo tanto, es poco probable que tal ensayo se lleve a cabo.

Resumen de las recomendaciones de la AABB
Recomendación 1
En los pacientes hospitalizados, hemodinámicamente estables grado: recomendación fuerte; evidencia de alta calidad), la AABB recomienda adherirse a una estrategia restrictiva de transfusión (7 a 8 g/dl)
Recomendación 2
La AABB sugiere la adopción de una estrategia restrictiva en pacientes hospitalizados con enfermedad cardiovascular preexistente y considerar la transfusión en los pacientes con síntomas o un nivel de hemoglobina ?8 g/dl (grado: recomendación débil, pruebas de calidad moderada).
Recomendación 3
La AABB no puede recomendar a favor o en contra de un umbral de transfusión liberal o restrictivo para los pacientes hospitalizados hemodinámicamente estables, con síndrome coronario agudo (grado: recomendación incierta; pruebas de muy baja calidad).
Recomendación 4
La AABB sugiere que las decisiones de transfusión estén influenciadas por los síntomas como así la concentración de hemoglobina (grado: recomendación débil; evidencia de baja calidad).
Comentarios
La transfusión de GR es una intervención terapéutica común con una considerable variación en la práctica clínica. Los grandes estudios de observación han mostrado diferencias importantes en el manejo en las UTI, traumatología y pacientes de cirugía cardiovascular. Sobre la base de datos de todos los ensayos aleatorizados disponibles, el panel encontró poca evidencia para apoyar una estrategia de transfusión liberal. Los umbrales de transfusión restrictiva utilizados en los 3 ensayos controlados aleatorizados más importantes fueron 7 g/dL y 8 g/dL. Teniendo en cuenta estos datos, el panel recomendó (recomendación fuerte) una estrategia transfusional restrictiva que utiliza estos umbrales en la mayoría de las poblaciones de pacientes de UTI (hemodinámicamente estables, quirúrgicos y médicos). Para los pacientes con enfermedad cardiovascular, el grupo también sugirió (recomendación débil) una estrategia restrictiva de transfusión, basados en un gran ensayo clínico (FOCUS) que mostró un aumento sin significación estadística de infarto de miocardio en el grupo de transfusión restrictiva, pero no un aumento en la mortalidad. Para los pacientes con síndrome coronario agudo, la evidencia no fue suficiente para hacer recomendaciones específicas. Si se aplicara en forma generalizada una estrategia restrictiva de transfusión, sustituyendo a la estrategia liberal, la exposición de los pacientes a las transfusiones de GR se reduciría en un promedio de aproximadamente 40%. Esto tendría un gran efecto sobre el uso de la sangre y los riesgos de complicaciones infecciosas y no infecciosas de la transfusión.
Comparación con otras guías
La guías publicadas con anterioridad para las transfusiones de GR, incluidas las del grupo de trabajo de la American Society of Anesthesiology, el British Committee for Standards in Hematology y el Comité de la Australian and New Zealand Society of Blood Transfusion proporcionan recomendaciones generales sobre cuáles son los umbrales apropiados de hemoglobina para la transfusión (en general, la transfusión no está indicada cuando la concentración de hemoglobina es >10 g/dl, pero sí cuando es <6-7 g/dl). Sin embargo, ninguna de estas guías recomienda ningún disparador de transfusión específico. Las pautas actuales recomiendan una estrategia restrictiva (transfusión cuando el nivel de hemoglobina es <7 g/dL) para pacientes adultos traumatizados y en UTI, con excepción de aquellos con isquemia aguda de miocardio. Por otra parte, estas guías recomiendan evitar las transfusiones solo basadas teniendo como disparador el nivel de hemoglobina. En cambio, la decisión debe estar guiada por factores individuales como el sangrado, el estado cardiopulmonar y el volumen intravascular. En contraste, la European Society of Cardiology recomienda no transfundir a los pacientes con síndrome coronario agudo a menos que la concentración de hemoglobina sea < 8 g/dl.
En contraste con las guías expuestas anteriormente, en la presente guía los autores utilizaron explícitamente un proceso basado en la evidencia que empleó el método GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development, and Evaluation). El agregado de nuevos datos de ensayos clínicos publicados recientemente permitió hacer recomendaciones específicas sobre los umbrales de transfusión. A pesar de que los factores clínicos individuales son importantes, el nivel de hemoglobina es uno de los elementos críticos utilizados diariamente por los médicos en la decisión de transfundir. Por lo tanto, las recomendaciones específicas basadas en la evidencia sobre el uso de niveles de hemoglobina ayudarán a estandarizar la práctica transfusional.
Recomendaciones para investigar
La fuerza de las recomendaciones incluidas en estas guías se ve limitada por la escasez de datos de ensayos clínicos en ciertas poblaciones de pacientes. Los resultados de 3 grandes ensayos (TRICC, TRIPICU y FOCUS) no han sido replicados y no se han incluido pacientes de muchas otras poblaciones que con frecuencia reciben transfusiones. Se necesitan ensayos clínicos con otras poblaciones de pacientes, incluyendo a los pacientes con síndrome coronario agudo, pacientes de edad avanzada que se recuperan de enfermedades que dan lugar a hospitalización, pacientes con hemorragia digestiva, pacientes dependientes de transfusión, pacientes con coagulopatía o shock hemorrágico y pacientes con lesión cerebral traumática. Por otra parte, hacen falta ensayos para determinar los umbrales inferiores de transfusión (por ej., 6 g/dl), debido a que la evidencia actual ha examinado los umbrales de7 g/dl en pacientes de UTI y de 8 g/dL en otras poblaciones. Esta falta relativa de datos de ensayos clínicos es una barrera para una mayor aceptación de las guías.
La mayor parte de los daños importantes de las transfusiones son demasiado poco frecuentes para ser detectados por las pruebas que los autores han revisado, necesitándose nuevos estudios y exámenes para abordar esta cuestión.
Los médicos beben tomar decisiones todos los días con pruebas incompletas. Los autores creen que estas guías reúnen un conjunto cuidadosamente considerado de recomendaciones que incorporan la calidad de la evidencia, los beneficios y los riesgos de la transfusión y el criterio común de un grupo de expertos de muchas subespecialidades. Se esperan recomendaciones más definitivas de futuros ensayos clínicos.
Traducción y resumen objetivo:
Dra. Marta Papponetti. Especialista en Medicin Interna
Referencias Bibliograficas:
http://www.intramed.net/userfiles/2012/file/ref_transfusion.pdf
CUIDADO DE HERIDAS. USO DE PELÍCULA CAVILON EN PACIENTES CON INCONTINENCIA URINARIA
Uso integral de la película protectora sin ardor Cavilon™ en dermatitis asociada a incontinencia y disminución del riesgo de aparición de úlceras por presión

Elirrod M. Silva B.
Licenciada en enfermería, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Magister en planificación y evaluación. Especialista en docencia universitaria. Gerente Unidad Quirúrgica C.O.P. C.A.
Resumen
Objetivos: Establecer el uso integral de la película protectora sin ardor Cavilon™ en dermatitis asociadas a incontinencia y prevención de ulceras por presión
Método: Estudio de caso clínico , diseño de campo, nivel explorativo, que consiste en la ejecución de intervenciones clínica relacionadas con la aplicación de película protectora sin ardor Cavilon ™, en la región perineal y perianal, donde se evidencia dermatitis por incontinencia, y en la región sacra para contrarrestar el riesgo a la aparición de ulceras por presión, esto e intervalo de 2 a 3 veces por días por un periodo de 15 días, con registro fotográfico y escrito.
Resultado: Se observa área eritematosa de bordes irregulares, en región vulvar, perineal y perianal, concomitante dolor urente de moderada intensidad. Según la aplicación del índice de Norton la paciente posee un riesgo alto para la aparición de ulceras por presión. Desde el 2do día de valoración las lesiones eritematosas ante descritas muestran disminución de las mismas, y la paciente refiere dolor leve. Durante el periodo de valoración la región sacra se mantuvo indemne de lesiones.

Conclusiones: Considerando las condiciones clínicas, el uso de pañal, y el reposo prolongado en cama, hacen propicio el espacio para padecer factores de riesgo para la dermatitis asociada a incontinencia. En el desarrollo del estudio del caso fue evidente la mejoría clínica de las lesiones iniciales, y el uso de la película protectora sin ardor permitió que dichas lesiones no se complicaran con infección y aumento de tamaño de las mismas. A pesar del alto riesgo descrito por el índice de Norton para la aparición de ulceras por presión las regiones mas propensas al desarrollo de estas, se mantuvieron libre de lesiones. La ejecución de un plan de cuidado sistematizado y con supervisión continua demuestra la efectividad de las estrategias y el cumplimiento de las metas. Se demuestra que la aplicación de la película protectora sin ardor Cavilon ™ es efectiva y versátil en el uso de la prevención y aparición de lesiones que afecten la integridad de la piel, además de ser un tratamiento innovador relacionada con tecnología de punta a la vanguardia de los nuevos tiempos.
Palabras claves: Dermatitis, Incontinencia, Ulcera por Presión.
INVESTIGACION SOBRE HERIDAS. USO DE LA PELICULA CAVILON
Efectividad de la aplicación de la película protectora sin ardor Cavilon™ en paciente con daño a la Integridad de la piel por uso de adhesivo y úlcera por presión

Autora: Elirrod M. Silva B.
Licenciada en enfermería, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Magister en planificación y evaluación. Especialista en docencia universitaria. Gerente Unidad Quirúrgica C.O.P. C.A.
Resumen
Objetivos: Demostrar la efectividad de la aplicación de la película protectora sin ardor Cavilon™ en paciente con traumatismo por el uso de adhesivo y ulcera por presión.
Método: Estudio de caso clínico , diseño de campo, nivel explorativo, que consiste en la ejecución de intervenciones clínica relacionadas con la aplicación de película protectora sin ardor Cavilon ™, en la lesiones eritematosas producto del uso de cinta adhesiva y en los bordes de las ulceras por presión a nivel de la región sacra y glútea, a intervalo de cada 72 horas por un periodo de 15 días, con registro fotográfico y escrito.
Resultado: Se observa regeneración satisfactoria de las lesiones escoriativas causadas por el uso de adhesivo, y a pesar del uso continuo del mismo, no se observan reaparición de lesiones. Es notable la integridad de los bordes de las ulceras, y la ausencia de signos de infecciones, aunado a esto, la aparición del tejido de granulación. Como valor agregado de la aplicación de la película protectora sin ardor Cavilon™, se disminuyo la estancia hospitalaria del paciente. La tolerancia al tratamiento y la adhesión del mismo genero la satisfacción del paciente, y el compromiso de la institución a crear un protocolo con el uso de la película protectora sin ardor Cavilon™ en vista de su efectividad

Conclusiones: Las lesiones que se identificaron en la evaluación inicial, se encontraron en franca mejoría, relacionando un beneficio adicional al proceso de cicatrización normal de la piel. Las estrategias asociadas al cuidado de la integridad de la piel, se aplicaron de manera integral, de manera que sugieren una disminución de la estadía hospitalaria, horas hombre y complicaciones asociadas al cuidado de la salud. El uso de la película protectora sin ardor Cavilon™, permite la mejoría clínica y la restitución de la lesión escoriativa en aproximadamente 6 días posterior a su aplicación. Es evidente la eficacia de la película protectora como agente preventivo y curativo en el cuidado de la piel, demostrando la versatilidad e innovación el producto para el cuidado de la piel.
Palabras claves: Ulceras por presión, Lesiones de piel, Película Cavilon.
CONTAMINACION EN LOS HEMOCULTIVOS
16 ENE 12 | Comparación de antisépticos para la venopuntura
Contaminación de los hemocultivos
El objetivo de este trabajo fue determinar qué antiséptico cutáneo es mejor para disminuir la contaminación de los hemocultivos.
D. Caldeira. David A.B, C. Sampaio
Journal of Hospital Infection 77 (2011) 223e232 231
Introducción
Las punciones venosas son procedimientos hospitalarios comunes y pueden utilizarse para recoger la sangre para cultivo microbiológico. Los hemocultivos son esenciales para detectar bacteriemias y útiles para la toma de decisiones terapéuticas. Sin embargo, un resultado falso positivo, por la contaminación de los hemocultivos (CHC) por microorganismos que habitan en otros lugares diferentes de la sangre, es un problema difícil para el médico ya que puede conducir a una interpretación errónea y a un tratamiento inadecuado. Puede contribuir a considerables gastos financieros, ya que se pueden hacer pruebas adicionales inadecuadas e indicar antibióticos innecesariamente. La dimensión del problema no está bien determinada ya que puede variar del 0,6% al 6%. Los microorganismos que contaminan los hemocultivos pueden provenir de la piel del paciente, del personal de atención sanitaria, recipientes o procedimientos de laboratorio contaminados. La desinfección de la piel de los pacientes disminuye el número de hemocultivos falsos positivos. Para este propósito, los productos comúnmente utilizados son el alcohol, la clorhexidina y el yodo.
Material y métodos
Se hizo una revisión sistemática de estudios controlados y aleatorizados de antisépticos cutáneos para la prevención de la contaminación de la punción venosa destinada a extraer sangre para hemocultivos. Se utilizaron las bases de datos de CENTRAL (Cochrane Library Abril 2010), MEDLINE, EMBASE y estudios aleatorizados y controlados de Junio de 2010 y se eligieron los estudios controlados y aleatorizados que se ocuparon de antisépticos cutáneos en las venopunturas para extraer sangre para hemocultivo. Se analizó el riesgo relativo (RR) de CHC por el método de efectos aleatorios usando el intervalo de confianza CI de 95%. Los estudios fueron evaluados y chequeados por otro profesional.
Resultados
Se identificaron seis estudios. Uno solo mostró que la tintura alcohólica de yodo era mejor que la povidona yodada no alcohólica, y que isopropil/acetona/povidona yodada mostró superioridad frente a isopropil/povidona yodada. El metanálisis mostró, a partir de dos ensayos con 4.757 hemocultivos, que la clorhexidina alcohólica fue mejor que la povidona yodada no alcohólica (RR: 0,33, CI 95%: 0,24-0,46). En 4 estudios de 21.300 hemocultivos, las soluciones alcohólicas fueron mejores que los productos sin alcohol (0,53; 0,31-0,90), Dos ensayos con 13.418 hemocultivos mostraron que la tintura de yodo no fue superior a la povidona yodada en la prevención de la CHC (0,79; 0,54-1,18). El yodo alcohólico no fue diferente del yodo no-alcohólico (0,79; 0,53-1,17). La comparación de los compuestos con clorhexidina vs. yodo no fue concluyente. El alcohol por sí solo no fue inferior a los productos yodados para la prevención de la CHC. La asociación de alcohol y povidona yodada no parece ser útil. La solución de clorhexidina alcohólica redujo los resultados positivos falsos de los hemocultivos en comparación con una solución acuosa de povidona yodada.
Comentarios
Esta revisión sistemática analiza un tema de largo debate: ¿qué antiséptico cutáneo es superior en términos de obtener menor número de hemocultivos falsos positivos?
Entre los estudios hubo algunas diferencias en la definición de contaminación de los hemocultivos. En el futuro, los investigadores de los ensayos clínicos en esta área deben tener en cuenta una definición única, como el estudio de cohortes Q-Tracks hizo para 356 laboratorios clínicos.
El 20% de las bacterias de la piel están en las capas más profundas, protegidas de los antisépticos. La tasa de CHC debe ser lo más baja posible, pero se acepta como razonable un límite de 2-3%. Todas las tasas de contaminación con povidona yodada estuvieron por encima del 3%, con excepción del estudio de Calfee y Farr. Una intervención con tintura de yodo alcohólica dio una tasa <2% y todos los grupos de clorhexidina alcohólica tuvieron una tasa de contaminación <2%.Cuando se agruparon los resultados, las soluciones alcohólicas mostraron una tasa de 2,3% y los compuestos sin alcohol una tasa del 3,4%. El análisis agrupado en comparación directa mostró una diferencia estadísticamente significativa a favor de los resultados de la clorhexidina alcohólica vs. la povidona yodada acuosa. Un estudio retrospectivo anterior ha demostrado que la clorhexidina alcohólica es superior en los pacientes de emergencias pediátricas.
En cuanto al alcohol para desinfectar la piel para extraer sangre para hemocultivos, la solución de alcohol isopropílico al 70% solo alcanzó una tasa baja de CHC, similar a otros productos de desinfección yodados alcohólicos y no alcohólicos. Los productos alcohólicos mostraron superioridad comparados con las soluciones no alcohólicas. Esto sugiere que el alcohol puede jugar un papel importante en la reducción de la tasa de CHC. La heterogeneidad estadística y de las intervenciones destaca la necesidad de realizar más estudios con alcohol solo y otras soluciones alcohólicas para confirmar esto.
Se analizaron compuestos de yodo para determinar la eficacia de cada producto en la tasa de disminución de la CHC, independientemente del uso concomitante de alcohol. En una muestra grande de 13.418 hemocultivos, la tintura de yodo y la povidona yodada fueron similares, pero hubo una tendencia a mejores resultados con la tintura de yodo. En un estudio no aleatorizado anterior de 8.467 hemocultivos se observó una superioridad significativa de la tintura de yodo sobre la povidona yodada. Se ha analizado la influencia del alcohol en los compuestos de yodo y se comprobó que hubo una tendencia no significativa hacia la solución alcohólica. La povidona yodada alcohólica fue similar a la povidona yodada acuosa y al alcohol solo. Este resultado permite especular que la asociación del alcohol con la povidona yodada para la desinfección de la piel no puede tener un efecto sinérgico para disminuir la CHC. En el metaanálisis, la tendencia hallada en la comparación se debe a la tintura de yodo alcohólica, porque fue superior a la povidona yodada sin alcohol. Más allá de esto, no fue inferior a la clorhexidina alcohólica a pesar de la tendencia a obtener mejores resultados con esta última.
En cuanto a la comparación de la clorhexidina con los compuestos de yodo, todas las soluciones de clorhexidina eran alcohólicos, mientras que los compuestos de yodo eran tanto alcohólicos como no alcohólicos. El metaanálisis no puede confirmar la superioridad de la clorhexidina sobre los compuestos de yodo. Más del 97% del peso estadístico correspondió a la clorhexidina alcohólica vs. povidona yodada no alcohólica, lo que debilita la comparación. El único ensayo de clorhexidina alcohólica con alcohol yodado (tintura de yodo) no fue concluyente. Este estudio incluyó una pequeña muestra (430 hemocultivos) con una tasa de contaminación total muy baja (0,9%) y no hubo diferencias estadísticamente significativas entre las intervenciones.
Shifman y PIndur también evaluaron la desinfección de la piel con productos distintos de los del metaanálisis; se analizaron 1.546 muestras para hemocultivo. El método de frotar con isopropil 70%/acetona 10% además de un aplicador de povidona yodada fue superior al hisopado con isopropílico/povidona yodada (método convencional). La disminución de la tasa de contaminación podría haberse debido al frotado o a la eficacia de la solución de isopropil/acetona. Este fue el único estudio con isopropíl/acetona para la prevención de la CHC desde 1993.
Implicancias para la práctica clínica
Los productos de soluciones alcohólicos fueron mejores para reducir la tasa de CHC. Entre la clorhexidina alcohólica y la povidona yodada, se debe preferir la primera. Los estudios de rentabilidad de esta comparación demostraron que la clorhexidina alcohólica es mejor. La clorhexidina ha demostrado ser bien tolerada, mientras que los productos de yodo pueden ser irritantes para la piel y provocar disfunción tiroidea en los niños. A diferencia de los cuidados del catéter y la desinfección del sitio quirúrgico, que requieren antisépticos de acción prolongada, la desinfección de la piel para hemocultivos requiere la desinfección potente inmediata antes de insertar la aguja. Por lo tanto, el tiempo de secado del antiséptico cutáneo para lograr un poder bactericida máximo puede ser importante. El alcohol parece acelerar el tiempo de secado. La clorhexidina alcohólica necesita 15-30 segundos para secar; la tintura de yodo 30 segundos y la povidona yodada, 2 min. Para mayor comodidad, la clorhexidina alcohólica parece ser el mejor antiséptico para el personal médico, ya que se requiere maximizar la eficiencia y los recursos en el menor tiempo posible.
Implicancias para la investigación
El alcohol parece tener un papel importante para alcanzar tasas más bajas de CHC. Por sí solo ha demostrado tener una eficacia similar a la povidona yodada, el yodo y la tintura alcohólica de povidona yodada. El análisis combinado de soluciones no alcohólicas vs. soluciones alcohólicas mostró la importancia de la limpieza de la piel con alcohol/productos alcohólicos. Un estudio controlado y aleatorizado que compare el alcohol con la clorhexidina alcohólica ayudará a determinar si el alcohol es suficiente o si es necesario el agregado de clorhexidina para ayudar a lograr menores tasas de CHC. Esto puede ser importante en términos económicos porque el alcohol es más barato que los antisépticos cutáneos.
Los estudios controlados y aleatorizados de clorhexidina alcohólica y povidona yodada alcohólica en el cuidado del catéter venoso central mostraron que la clorhexidina alcohólica fue superior para la prevención de la CHC en ese contexto. Sin embargo, se requieren estudios controlados y aleatorizados que comparen la clorhexidina alcohólica y la tintura de yodo no alcohólica, los que serán importantes para arribar a conclusiones bien definidas sobre la comparación de las punciones venosas para hemocultivos.
En las estrategias de evaluación de los ensayos futuros para la reducción de la CHC, los investigadores deberían adoptar una definición específica y consensuada para reducir el sesgo.
Limitaciones
El hecho de agrupar los resultados de diferentes productos y concentraciones implica llegar a conclusiones con limitaciones. Trautner et al. y Suwanpimolkul et al. utilizaron clorhexidina al 2% mientras que Mimoz et al. utilizaron soluciones de chlorhexidina al 0,5%. En las dos ramas de su estudio, Little et al. utilizaron antisépticos con diferentes presentaciones: povidona yodada en apósitos de gasa y tintura de yodo alcohólica en un botiquín de desinfección. Trautner et al. también probaron dos botiquines: un botiquín con aplicador único (clorhexidina al 2% en alcohol isopropílico al 70%) vs. un botiquín con dos aplicadores (un aplicador con tintura de yodo al 2% y un segundo aplicador con alcohol isopropílico al 70%).
Las diferencias entre la clorhexidina y los productos de yodo pueden estar sesgadas debido a la naturaleza alcohólica o no alcohólica de las soluciones. En diferentes estudios, los hemocultivos fueron tomados de pacientes de unidades hospitalarias diferentes, tales como habitaciones de servicios médicos de emergencia y muchas unidades de cuidados intensivos, cada una con su propio riesgo de CHC.
Las diferencias en las definiciones de los hemocultuvos entre los estudios fueron pequeñas, pero se debería haber usado una definición específica para disminuir el sesgo.
Los métodos no ciegos para los pacientes y extraccionistas de sangre pudieron haber sesgado los resultados. Los ensayos tenían diferentes diseños, y algunas deficiencias en la calidad metodológica de los estudios incluidos.
Otros factores relacionados con las prácticas de laboratorio podrían haber influido en forma diferente en el resultado. No todos los ensayos informaron que las CHC procedían de diferentes pacientes. La extrapolación de conclusiones a nivel del paciente debe ser prudente, ya que la magnitud de las diferencias entre los tratamientos puede ser sobreestimada.
Conclusiones
El alcohol no es inferior a las soluciones yodadas. La asociación de alcohol y povidona yodada no parece ser útil. Es más probable que sea útil la asociación del alcohol con tintura de yodo. Las soluciones alcohólicas de clorhexidina mostraron una reducción estadísticamente significativa de los hemocultivos positivos falsos en comparación con la solución acuosa de povidona yodada, y una reducción de los resultados no significativa pero potencialmente importante desde el punto de vista clínico en comparación con el alcohol yodado. En general, como antisépticos cutáneos, los productos alcohólicos parecen ser superiores a las soluciones no alcohólicas antes de la punción venosa en la prevención de la contaminación de los hemocultivos.
?Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti. Especialista en Medicina Interna.
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Fuente: http://www.intramed.net
viagraJUNTA DIRECTIVA 2012-2014
A los fines de dar alternabilidad e incorporar a nuevas personas en este maravilloso proyecto SOVENI presenta la nueva Junta Directiva que guiará los destinos de la asociación en el período 2012 – 2014:
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Richard Delgado Primer Vocal
Elirrod Silva Segundo Vocal
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PARASITOSIS INTESTINALES Y SU EFECTO PERJUDICIAL EN LA SALUD
Causas, síntomas y tratamientos asociados diferentes a parasitosis intestinales son algunos de los temas abordados en una entrevista con el doctor Jorge Horacio Espíndola, investigador y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste de la República Argentina.
Agencia CyTA – Instituto Leloir / UNNE
El ingreso de parásitos al organismo origina en la mayoría de los casos problemas de salud muy severos. La Revista CyT de la Universidad Nacional del Nordeste entrevistó al doctor Jorge Horacio Espíndola, investigador y profesor de la Cátedra de Farmacología de la Facultad de Odontología y Jefe de Trabajos Prácticos adscripto en las Cátedras de Pediatría; Terapéutica Pediátrica, Terapéutica Farmacológica y Clínica Médica V de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).
Además de aportar información sobre causas, signos, síntomas y prevención de esta patología, Espíndola tira por tierra algunas creencias populares como aquellas que “cuanto más grande es el parásito, peor es la enfermedad”, o que “el parasitado siempre es flaco”; “si no tiene picazón en la nariz y en la cola, no está parasitado”. Estas y otras afirmaciones no hacen más que dilatar el diagnóstico de esta enfermedad.
Para dar una magnitud a esta patología, el profesional calificó a la parasitosis “no solo un problema médico, sino más bien un grave problema sociocultural”.
-¿Es difícil diagnosticar una parasitosis?
La parasitosis intestinal confunde a muchos profesionales, que no la conocen en profundidad, no la tienen en cuenta o la descartan con análisis equivocados. Los parásitos viajan en colectivo, van al trabajo, a la escuela y están en la casa. Para que se tenga una idea, el 50 por ciento de la población infantil de nuestro país está afectada de parasitosis.
-¿Qué tipo de parásitos provocan este tipo de patologías?
Por mencionar algunos se pueden destacar los parásitos Ancylostoma duodenale y Necator americano, Giardias lamblia (lambliásis), Blastocistis hominis (Blastositosis), amebas (Entamoeba histolítica, peuk, nana, “el Complejo histolítico”), Amebiásis y Ascaris (Ascaris lumblicoides variedad hominis, Toxocara canis, Toxocara felis), entre otros.
-¿Cuáles son los signos de la parasitosis intestinal?
Existen dos formas de manifestarse la acción tóxica parasitaria. La primera podría llamarse “general”, en las que están involucradas los problemas digestivos: mal aliento, apetito inestable, constipación, diarreas, acidez, cuadros apendiculares o vesiculares, gastroenteritis, etc. Las toxinas parasitarias, provocan un bloqueo de la absorción de los alimentos a nivel de la mucosa intestinal, que provoca en muchos casos la delgadez de muchos parasitados. Un hecho curioso que presentan casi todos los parasitados es la intolerancia alimenticia denominada “discontinua” “Hoy sí, mañana no”.
La segunda manifestación es la tóxica propiamente dicha. Se desarrollan lejos de donde los parásitos están alojados y lo hacen por intermedio de sus toxinas. En estos casos hay que advertir a pacientes y profesionales que cuando existe una sintomatología típica de una enfermedad determinada, la cual tratada convenientemente no tiene como resultado la mejoría; “sientan la necesidad de pensar en una posible parasitosis intestinal”. Años de observación, recopilación de datos, estadísticas severas, interrogatorios exhaustivos, respaldan esta posición.
-¿En los niños que síntomas presenta la parasitosis?
Estos son algunos picazón en la cola, nariz ojos u oídos. Por las mañanas pueden encontrar la cama revuelta, debido a movimientos incoordinados durante el sueño. También puede manifestarse casos de bruxismo. Son frecuentes los dolores de cabeza o estómago. Es común que se resfríen a menudo o tengan anginas a repetición.Le suelen salir manchas en la piel o urticaria. Hay chicos que son de tener mucho apetito pero que a pesar de su ingesta abundante no suben de peso.
-¿Cómo afecta esta enfermedad a los diferentes sistemas del organismo?
Hay síntomas característicos. Por ejemplo el Sistema Nervioso Central, la persona parasitada manifiesta angustias, irritabilidad, insomnio, inestabilidad emotiva, desgano, pérdida de la memoria y capacidad de concentración, trastornos de conducta en el niño escolar. Hay casos de convulsiones “de tipo” epilépticas en muchos niños, adolescentes y adultos que son rotulados de epilépticos y son tratados con todos los fármacos conocidos para esa enfermedad. Pasa el tiempo, el tratamiento no causa efecto por un motivo de fondo: no son epilépticos, sino que tienen la sintomatología de tipo epiléptico causada por la parasitosis múltiple que presentan.
En el aparato respiratorio causan un deterioro relevante. Cuando la parasitosis intestinal es de larga data podrá dar sintomatología “de tipo asmático”. Las bronquitis alérgicas tienen en el parasitado el mismo origen y tratamiento. Crisis de estornudos; síntoma frecuente; muy molesto que se asocia a picazón y secreción nasal y ocular, sinusitis.
A nivel periférico en el aparato circulatorio la parasitosis puede provocar calambres, hipotensiones rebeldes a todo tipo de tratamiento clásico debido a que los parásitos segregan, sus toxinas y una sustancia llamada Histamina, vasodilatadora, que provoca la caída de la tensión arterial causando cansancio, decaimiento, mareos y cefaleas. Las cefaleas del parasitado se deben a la acción histamínica. También las úlceras varicosas de antigua data, que con todos los tratamientos clásicos no cierran, se deben a que las toxinas parasitarias provocan que esa zona este mal irrigada, por tanto el organismo no puede regenerar la zona ulcerada.
Muchas veces los padres consultan por aparición de Enuresis (chicos que se orinan en la cama) que no siempre implica trastornos afectivos o de conducta. En adultos, prostatitis, cistitis a repetición, pielitis, nicturia, hematurias, úlceras o lesiones en glande, impotencia sexual e incontinencia urinaria.
-¿Quiénes sufren de parasitosis intestinal?
Las enfermedades parasitarias afectan a diversos grupos de poblaciones de todas las edades y sexos. Las cifras de infección varían de acuerdo con las características ecológicas, humanas y sociales. El conocimiento acerca de la distribución y prevalencia de las infestaciones y enfermedades parasitarias es insuficiente, por los precarios recursos para su estudio y control epidemiológico. En las zonas rurales, no hay niño que se salve de alguna enfermedad parasitaria y que en general están afectada al mismo tiempo de una sola parasitosis, sino de varias, son la consecuencia de la desinformación y la imposibilidad de resolución del problema. Sin embargo en las principales capitales del país también se encuentra un panorama similar.
-¿Qué medidas de prevención es conveniente tener en cuenta?
En realidad se trata de acciones sanitarias de alto costo y que consisten fundamentalmente en: Saneamiento Ambiental y de recursos hídricos; Mejoramiento de la viviendas y sus facilidades de higiene individual y familiar; Control de los vectores; Mejoramiento de la nutrición y la higiene de los alimentos; Educación sanitaria individual y de grupo; tanto para los enfermos como para sus familiares; Profilaxis farmacológica poblacional; Vacunaciones parasitarias (que están en fase experimental). Por supuesto un chequeo médico anual con un profesional capacitado que aborde la enfermedad con seriedad, para la detección y erradicación de la parasitosis intestinal.
Es llamativo que en la mayoría de los hospitales no existen servicios especializados en Parasitología. En muchos casos se cree que una parasitosis ya no existe, pero en realidad es que no se la diagnostica.
-¿El tratamiento de desparasitación es complicado?
Para nada. Eso sí, es de suma importancia hacer un tratamiento continuo cada cuatro meses, tomar la medicación correctamente, sin ningún tipo de interrupción. Sabido es que viviendo en zona parasitada, eliminar totalmente los parásitos es utópico, pues diariamente el medio ambiente favorece su reingreso. Los parásitos que traen problemas serios, son los antiguos y no los nuevos, así que haciendo tratamientos periódicos hacemos que el paciente esté libre de esa sintomatología.
Otra buena medida es que el tratamiento se extienda a toda la familia, ya que de otra manera la curación se hace lenta o imposible.
-¿Porqué se hace hincapié en desparasitar a toda la familia?
Están los contagios interhumanos, los besos, los abrazos, las toallas, las servilletas, la suela de los zapatos, las mascotas, el baño, las moscas y las cucarachas, cuando se hace la cama y se baten las sábanas, muchos vuelan y penetran por nariz y boca. Como se ve, es imposible no contagiarse dentro del grupo familiar, de ahí la importancia del tratamiento del grupo familiar y no sólo de la persona que concurre a la consulta, quien esta parasitada es la familia, quien está parasitada es la casa.

Giardias lamblia figura en la lista de parásitos intestinales. Además de ocasionar diarrea, los síntomas más comunes son gases, malestar general y dolores abdominales. En el organismo, este parásito afecta la absorción de nutrientes y en casos crónicos puede provocar un cuadro de desnutrición, especialmente en niños. Se estima que unos 200 millones de seres humanos son infectados anualmente por este parásito.
Créditos de la foto: Dr. Hugo D. Luján
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